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Derecha arrasa en Israel, regresa Bibi Netanyahu, crece temor de ruptura diplomática con Honduras


El ex primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, gana las elecciones y podrá gobernar


Benjamín Netanyahu gana las elecciones en Israel y tendrá los apoyos parlamentarios suficientes para formar Gobierno.


Era su quinto intento en tres años y medio para volver al poder, con el objetivo prioritario de lanzar una ambiciosa reforma institucional. Además dejará en la oposición al actual primer ministro en funciones, Yair Lapid, su mayor adversario político.


La explosión de los partidos radicales de la ultraderecha del movimiento Sionismo Religioso, racista, antiárabe y homófobo se convierte en la tercera fuerza política más votada, y se sumará al bloque que respalda a Netanyahu.


Con algo más del 94% del escrutinio, el partido del ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu lidera el recuento de las elecciones en Israel con 31 de los 120 escaños disponibles en la Knesset (el parlamento israelí). De confirmarse este resultado, Netanyahu obtendría la mayoría para formar gobierno con el bloque de partidos aliados de extrema derecha y ultraortodoxos.


Ascenso de la extrema derecha

Una de las claves de estas elecciones es el auge del líder ultranacionalista Itamar Ben Gvir y de su Partido Sionista Religioso que pasa de 6 a 22 escaños colocándose como tercera fuerza y que será clave en la gobernabilidad de Israel.


Ben-Gvir es un viejo conocido de la política israelí quien, según el periódico hebreo Yedioth Ahronoth, fue discípulo y seguidor del rabino racista Meir Kahane y su partido Kach en su juventud. Dicho partido, ilegalizado y expulsado de la Knesset, fue considerado organización terrorista por el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea.


En la celebración, Ben-Gvir se dirigió a sus correligionarios: “queremos hacer una separación total entre aquellos que son leales al estado de Israel, y no tenemos ningún problema con ellos, y aquellos que socavan nuestro querido país”.


Fracaso de la coalición anti-Netanyahu en las elecciones de Israel


Por su parte, el actual primer ministro israelí, el centrista Yair Lapid, y su coalición, Yesh Atid, se sitúan segundos en el recuento de estas elecciones con 24 asientos, un resultado que no sería suficiente para formar gobierno ni para derrotar a Netanyahu. El resultado de las fuerzas que han sostenido su gobierno anti-Netanyahu de un solo año de duración, una mezcla de partidos de derecha, centro e izquierda, rondaría los 50 escaños.


Según el diario israaelí Ha’aretz, Lapid ya habría ordenado a su equipo la preparación de un traspaso de poderes ante la inminente victoria del líder de la oposición y ex primer ministro acusado por corrupción. Si Bibi, como se conoce a Netanyahu, consigue imponerse en estos comicios al finalizar el recuento, habría ganado sus quintas elecciones en 4 años en un Israel que ha vivido grandes vaivenes políticos durante ese tiempo.


El líder centrista Yair Lapid ha obtenido el mejor resultado de Yesh Atid desde su creación. Sin embargo, el pobre resultado de sus socios de coalición le deja muy lejos de sus objetivos.


La reacción palestina


El primer ministro palestino Mohamed Shtayeh ha salido al paso de los resultados electorales durante la conferencia de la Liga Árabe que se celebra en Argel. El mandatario palestino se mostró indiferente ante la posibilidad de que los resultados finales de los comicios se inclinen a favor o en contra del bloque pro o anti-Netanyahu, ya que «la diferencia entre los partidos israelíes es la misma que entre Pepsi y Coca-Cola».


Con respecto al abultado resultado de los partidos de extrema derecha y ultraortodoxos, Shtayeh defendió que era “un resultado natural de las crecientes manifestaciones de extremismo y racismo en la sociedad israelí”.


“Prudencia” ante una inminente victoria

Los resultados, aún provisionales y con el 85% escrutado, pueden variar la correlación de fuerzas a esta hora. El Comité Electoral Central de Israel estima que el conteo terminará durante la tarde del jueves. En su discurso, cuando solo se había completado un 60% del recuento, Netanyahu pidió “prudencia” antes de celebrar una victoria que ya pronosticaban todos los sondeos a pie de urna.

«Agradezco al pueblo de Israel que acudió en masa a votar” afirmó durante su comparecencia de madrugada Netanyahu en relación al dato de participación, el más alto desde las elecciones de 2015. “El pueblo quiere que devolvamos el orgullo nacional y un Gobierno estable», sostuvo.


La inestabilidad política como leitmotiv de los últimos años en Israel


Desde el año 2019 se han celebrado 5 elecciones distintas en Israel, todas ellas salvo las segundas de 2019, con la victoria de Benjamín Netanyahu. La falta de mayorías absolutas es ya una constante en el sistema político del país.


Distintas fórmulas de coalición han intentado desbancar a Bibi del poder, pero no han conseguido mantenerse ni lograr la estabilidad política necesaria. Ni siquiera la gran coalición entre el centrista Benny Gantz y el propio Netanyahu que proponía turnarse el cargo de primer ministro salió bien.


Tras los escándalos de corrupción que salpicaron al dirigente israelí, Netanyahu parece haber recuperado la confianza de sus electores y podrá formar un gobierno cuyos futuros socios ya han vivido desencuentros en otras aventuras ejecutivas.


Posible ruptura de las relaciones diplomática entre Israel y Honduras a petición de Cuba, Venezuela y Nicaragua y como medida de apoyo a los Palestinos del gobierno Comunista del régimen Zelaya-Castro

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